Corrupción VS despertar

Tras las últimas detenciones de políticos corruptos, se destapan nuevos casos de malversación de fondos o prevaricación en urbanismo, oferta pública y reparto de presupuestos, en los que la totalidad de los partidos de todas las tendencias ideológicas están involucrados.

Esto no es nada nuevo, tal como hacen los sindicatos con las subvenciones, los gobiernos autonómicos y del estado con los fondos europeos o las privatizaciones de los servicios o cajas de ahorros.

Llevamos ya camino de 40 años de corrupción institucionalizada, en el que lo peor de todo no es que ocurran estos casos, sino el conformismo de la sociedad española, que aceptó resignado el seguir votando a los mismos ladrones año tras año.

Pero es ahora cuando parece que empieza a escucharse un cierto hartazgo político, que está empezando a cansarse de la complacencia hacia estos corruptos, donde a los partidos no les sirve de mucho su demagogia barata del “y tú más”, para seguir justificando su aptitud criminal manifiesta, que se repite gobierno tras gobierno, sea de izquierdas o derechas. En los que apenas se nota diferencia de una administración de unos o de otros.

Aunque nos resulta curioso que se estén destapando precisamente AHORA tantos y tantos casos de corrupción en ayuntamientos, sindicatos o partidos cometidos de hace más de 20 años (como el caso Puyol justo a unas semanas del referéndum) por unos jueces, policía y prensa, que conocían de sobra de estos “chanchullos”.

No sabemos si todo esto responderá un plan promovido por el mismo sistema que patrocinó al 15M y a Pablo Iglesias en televisiones y programas (recordemos que empezó en Intereconomía), como en su día a las Primaveras Árabes que derrocaron a las viejas castas políticas dictatoriales, para sustituirlas por otras igual de corruptas, pero eso sí, muy democráticas.

Pero está claro que empieza una nueva transición en España que busca reformar sus instituciones (desde la monarquía hasta la constitución) y es en nuestras calles donde se decidirá el futuro de nuestro pueblo, una vez sean derrocados estos gobiernos decadentes con programas agotados y estériles.

La ciudadanía está empezando a buscar nuevos referentes políticos con los que identificarse y de nosotros depende presentar una opción patriótica que sepa concentrar y organizar una alternativa diferente, al margen de las nuevas izquierdas y derechas que empiezan a surgir a uno y otro extremo del panorama político.

Serán los jóvenes los que se convertirán en la vanguardia de este nuevo proceso y dependerá de ellos, si se conformaran con una simple reforma del sistema, como bancos y corporaciones o si de lo contrario desean de verdad un verdadero cambio y revolución.

Para ello apostamos por un despertar ideológico, que incentive una nueva conciencia social y nacional, que ilusione y sume, creando y construyendo nuevas ideas y programas que sean de verdad una alternativa seria, tanto al mercado libre del capital como a proyectos demagógicos basados en mensajes populistas, que sólo busquen agradar pero no solucionar. Así que de nosotros depende crear a corto plazo una resistencia fuerte y efectiva, que sepa ser realmente una alternativa patriota seria al sistema y no un títere del mismo, como se lleva haciendo durante 40 años. Construyendo un nuevo patriotismo que retorne a la tercera vía y deje de comportarse como un extremista de la derecha, que sólo sirve para justificar a la extrema izquierda en las calles, como a la derecha liberal en las administraciones.