Patinete eléctrico: la alternativa medioambiental para los políticos

¿Es el patinete eléctrico la alternativa para preservar el medioambiente que han esperado los políticos desde hace varios años? Esa es la pregunta que nos adentra en este artículo.

La problemática del medioambiente y el calentamiento global es un tema que ha acaparado la atención de muchas naciones, principalmente las pertenecientes al primer mundo. Y es precisamente en estas donde han surgido alternativas interesantes que se presentan como soluciones a las dependencias de los recursos no renovables, que perjudican a la atmósfera.

Un ejemplo reciente es la medida que ha aplicado la Ciudad de México de prohibir el uso de bolsas plásticas en establecimientos comerciales como supermercados.

En otras capitales, como en Bogotá, desde finales de 2019 entró en vigor una regulación para el uso del patinete eléctrico en zonas autorizadas de dicha urbe. Todo esto bajo el contexto de la reducción del uso de vehículos que usen combustibles fósiles.

Ahora bien, ¿qué significa la figura del patinete eléctrico como alternativa viable para resolver las demandas de la reducción de gases contaminantes? En los siguientes párrafos, vamos a profundizar sobre ello.

Antecedentes de la búsqueda de alternativas vehiculares: el Acuerdo de París

Debemos recordar que, en diciembre de 2012, se llevó a cabo la firma del llamado Acuerdo de París, donde las principales figuras políticas, en representación de algunos de los países más contaminantes del mundo, se comprometieron a reducir las emisiones de CO2 con el fin de no traspasar la barrera de temperatura de 2 grados centígrados del planeta tierra de cara a este siglo.

Con este acuerdo, se empezaron a formular alternativas vehiculares que fueran prácticas y, a su vez, eficaces, sobre todo en las capitales y otras ciudades importantes a nivel internacional.

El cambio de los vehículos tradicionales

Desde antes de la firma del Acuerdo de París, se venían manejando alternativas para sustituir al clásico vehículo funcionando con combustible diésel. Una de ellas es el vehículo de combustible flexible, también conocido como flex.

Este tipo de vehículos tienen la particularidad de usar tanto gasolina como gas propano, siendo este último menos contaminante que el primero. Sin embargo, tanto el mercado automotriz como el ciudadano común nunca terminó de adecuarse a esta alternativa al 100 %.

Otras alternativas, como los vehículos eléctricos, también brillaron a principios de esta década, siendo Tesla el fabricante que se llevó los mayores reflectores al popularizarse sus modelos.

Pero al igual que con los flex, los automóviles eléctricos aún no terminan por introducirse por completo en la sociedad que busca preservar el medioambiente, siendo sus elevados costos de compra el principal motivo.

H2: La llegada del patinete eléctrico al escenario político-ambiental

El patinete eléctrico (o scooter, como lo conocen en algunas regiones) ha estado ganando notoriedad en muchas ciudades del mundo como vehículo de movilidad personal (VMP) para distancias cortas.

Esta popularidad se debe, en parte, a que el impacto medioambiental del patinete eléctrico es inferior al de los ya mencionados vehículos tradicionales.

Además, en otros aspectos importantes, por ejemplo, se destaca el ser más cómodo que la bicicleta, un vehículo que había gozado de promoción por parte de políticas urbanas en ciudades como Nueva York.

¿Qué dicen los políticos sobre el patinete eléctrico como alternativa medioambiental?

Los testimonios son variados y con contrastes. Tomando de nuevo el ejemplo de la ciudad de Nueva York, en diciembre de 2019, se vetó un proyecto de ley que garantizaba la legalización del patinete eléctrico por parte del Gobernador del estado, Andrew Cuomo.

En respuesta a esta acción. La senadora estatal Jessica Ramos defendió el uso del patinete eléctrico en la ciudad y destacó el beneficio que representaba este vehículo para los trabajadores.

En España, el panorama político con respecto a la introducción del patinete eléctrico a las principales ciudades del país ha dado como respuesta una serie de regulaciones sobre su uso emitidas por la Dirección General de Tráfico (DGT).

¿Qué más podemos esperar para el futuro? Seguramente, el patinete eléctrico siga estableciéndose como un vehículo estándar de movilidad urbana a largo plazo, la duda es si los políticos impulsarán o restringirán su uso.

Lo que está claro es que, en definitiva, el patinete eléctrico ha llegado para quedarse.